Propuestas ante el descrédito de los politicos
Sigue creciendo entre los ciudadanos el descrédito de los politicos y de sus partidos, el modo de funcionar, el alejamiento completo de la realidad y de los ciudadanos. Nuestro Presidente del Congreso, José Bono, en una interesante entrevista publicada el pasado domingo en El Mundo, pide una Ley Electoral que quite poder a los partidos.
Como recoge el texto del artículo de opinión que hoy os ofrecemos en http://www.elmundo.es/elmundo/2010/01/03/opinion/21713831.html :
"A pesar de que es un dato demoledor y muy preocupante, sorprende el silencio con el que los aludidos han recibido el tirón de orejas ciudadano. Lo menos que habríamos esperado es un análisis serio y riguroso por parte de las cúpulas de los partidos, que son a la postre los responsables de esta crisis de confianza de los españoles en sus representantes".
Efectivamente lo más grave de esto es que a los mismos afectados no parece interesarles. Y así cuando " José Bono se atreve con una propuesta que va en la línea de acercar a los diputados a sus votantes, reduciendo el omnímodo poder de los aparatos de los partidos a la hora de hacer las listas, y que sería todo un revulsivo para que los políticos recuperaran el prestigio perdido", desde el Psoe se descuelgan diciendo que " no está en la agenda", el coordinador general de IU que Bono "carece de legitimidad para hacer esta propuesta" y desde el PP dicen que lo que busca " es un titular de Año Nuevo". Esto es verdaderamente increíble. Tan sólo Rosa Díez insiste en que la reforma es indispensable para la regeneración democrática. Tambien por eso criticada. El que se mueve en la foto.....ya se sabe.
Una vez más cuando una voz se alza en contra de un mal funcionamiento de los mecanismos del sistema, aquellos que sólo son algo gracias a este, se dedican a poner en tela de juicio al denunciante. Se trata de la pescadilla que se muerde la cola. Como ya dijimos, se les acaba el chollo.
Y esto mismo lo padecemos en Nuestro Pueblo, en el que día tras día se plasma la falta total de consenso, se consagra el desinterés por el diálogo participativo y se pierde en la oscuridad la más mínima oportunidad para lograr respuesta conjunta de politicos y ciudadanos para encontrar las soluciones necesarias a los gravísimos problemas que padecemos. Sólo interesa la política partidista. Los vecinos, no contamos. Y más grave es, si cabe, saber que, además, esto es lo que más interesa a los Partidos en donde nadie se mueve para no perder la posición ni poner en duda el posible voto.
Sólo se puede cambiar este negro panorama desde el movimiento vecinal y este sólo se dá si los vecinos, los ciudadanos en general, nos ponemos en funcionamiento. Con algunos politicos contamos, pero de interesados, auténticos responsables de la falta de confianza, nada podemos esperar.

