Opinion: Seguimos perdiendo elementos del tejido social
Traemos hoy a colación un reportaje publicado en El Pais en el que resalta lo gravísimo que es para un modelo de vida menos individual y más social el hecho de que vayan reduciendose ese tejido de barrio, de pueblo, que llamamos pequeño comercio y del que hemos vivido todos.
" La crisis ha destruido 40.000 comercios y avanza a un ritmo de 100 cierres de tiendas cada día. Semejante exterminio no sólo está dejando una estela considerable de paro y dificultades, sino que amenaza también un modelo de vida más social, más integrado con el vecindario y muy valioso sobre todo para los mayores".
Vamos tan deprisa y somos tan individuales que no nos percatamos de que entre todos vamos perdiendo los servicios necesarios del barrio o del pueblo. Y en ese sentido el tejido social, relacional, la conversación de vecinos. No es ninguna tontería y algo estamos haciendo mal. Hoy en día es inimaginable aquello de nuestros mayores de bajar a la compra , bolsa de cuero o tela en mano entrando en las diferentes tiendas, parada incluída para charla con el vecino.. Todo lo contrario, somos un ir y venir con el coche, que jamas abandonamos, cabreados porque nos limitan la velocidad, dispuestos para cargar el maletero a tope y, por supuesto, sin querer llevar a nuestros mayores, porque nos ralentizan y además es literalmente imposible que se recorran kilometros y kilometros de estanterías.
La tienda y la amabilidad echan el cierre
La crisis ha barrido 40.000 comercios y un modelo que vertebra de forma sostenible la vida en una comunidad - La muerte del negocio de proximidad elimina vitalidad y seguridad en los barrios
"Los nuevos edificios no reservan espacio para el tradicional ultramarino"
"Las tiendas cohesionan la vida social de un distrito".
"El pequeño comercio aglutina a 650.000 establecimientos en España y da empleo a más de tres millones de personas".
"El consumidor ha dejado la tienda de barrio para los imprevistos",
"La proliferación de centros comerciales fomenta un mayor uso del automóvil"
"Lo que sucede con el pequeño comercio es un síntoma de los cambios que se están dando en la sociedad. El ideal para mí sería poder ir a la compra con un mínimo de tranquilidad, que no sea únicamente una mera labor de abastecimiento. No se trata sólo de que los comerciantes se adapten a las nuevas circunstancias, que ya lo hacen, sino de que todos los consumidores reflexionemos acerca de qué tipo de vida preferimos", reflexiona Gómez Crespo.
"El objetivo es que el consumidor se pregunte por qué necesita ir a un lugar cerrado que simula una calle convencional cuando puede comprar en una avenida de verdad", aconseja Ezquiaga.
Uno de los colectivos más perjudicados por esta situación es el de los ancianos. "Una sociedad más vieja necesita más comercios a pie de calle. Para las personas mayores es importante tener esas tiendas de proximidad, ya no sólo por sus problemas de movilidad, sino por su necesidad de conservar cierta vida social",
El pulso entre las tiendas de proximidad y los centros comerciales remite en definitiva a una pregunta de mayor calado: ¿qué modelo de sociedad queremos?

