Cuestión de imagen
Creemos que que la imagen de Miraflores que pretenden dar nuestros gobernantes desde la denominada oficina de turismo poco tiene que ver con la realidad que padecemos.
Hace unos días al inicio de la C/ Vicente Aleixandre y enfrente de la casa en donde se levantó con tanta parafernalia, una placa en memoria de D. Santiago Ramón y Cajal, teníamos a la vista de todos la imagen que acompañamos. Y nos preguntamos ¿ para qué tanto esfuerzo en torno a la figura de Vicente Aleixandre o placas a Ramón y Cajal si la calle y placa a ellos dedicadas se encuentra habitualmente llena de "mierda" ? y nunca mejor dicho.
Cómo es posible que una zona tan emblemática de nuestro pueblo, de paseo para la mayoría de los turistas y vecinos de Miraflores como es la Cr. de Rascafría y la C/ Vicente Aleixandre se encuentren adornadas dia tras día con semejante escultura. Cubos, bolsas, montoneras de hojas, ruedas, wateres....
Ahora bien para lograr este monumento al despropósito se tiene que producir una conjunción de fuerzas que, por cierto, se dan con demasiada frecuencia: por una parte unos impresentables e indeseables vecinos que depositan en medio de la calle sus tazas de water, ruedas y demás enseres y por otra nuestro perdido y descoordinado equipo de gobierno en donde cada uno campa a sus anchas.
Así: mientras que la Concejala de Cultura, organiza homenajes a Vicente Aleixandre, el de Sanidad se dedica a poner placas a Ramón y Cajal y la de Turismo loa a Nuestro Pueblo, aprovechando a nuestros insignes homenajeados, desde la nueva oficina de turismo, el de medio ambiente y la de obras se encargan de descoordinar a los servicios de limpieza y recogida de basuras. A todo esto, como siempre, nuestro Alcalde, que siempre está en ello, no se entera de nada.
En definitiva que, con este simple ejemplo, quedan en evidencia el equipo de gobierno al completo, la emblemática C/ Vicente Aleixandre, la vivienda donde se ha colocado la placa a Ramón y Cajal y ¡ como no!, nuestros vecinos más guarros.
Hoy 28 de diciembre tenemos que reconocer que los vecinos somos los auténticos inocentes.

