"un tesoro que llevamos en vasijas de barro"
La tierra es frágil, mucho más de lo que todos nos creemos, y de la misma forma que la recibimos graciosamente, así la tenemos que entregar a nuestros herederos. Los únicos responsables de lo que hagamos, somos nosotros y por desgracia, cada día es más evidente la disputa por ese prendar ese tesoro que la preocupación de su cuidado: cuando se nos caiga la vasija se nos escapará de entre las manos. Entonces, ya será tarde.
hace unos días se iniciaba la cumbre sobre el cambio climático en Copenhague. Una vez más un completo fiasco: comilonas, reuniones en las que no se acuerda nada, miles de delegados abusando en un gasto ingente del bolsillo de los ciudadanos, los paises ricos queriendo cargar el muerto a los pobres, miles y miles de millones en seguridad para los dirigentes, desplazamientos en aviones... una verdadera verguenza.
Entretanto, en lugar de ser prudentes como la hormiga, guardando y preparando su despensa, porque no sabe la que se puede avecinar, actuamos como la cigarra, y seguimos sin hacer nada por cambiar las cosas: expoliando lo que tenemos, arrasando nuestros bosques, contaminando nuestra tierra hasta las cejas y sobretodo con la desverguenza de comprar o vender cuotas de contaminación. Se repite la historia: usamos a los paises más pobres de la misma asquerosa forma que les robamos a sus gentes y destrozamos familias con el desgraciado mercadeo de esclavos africanos en uno de los más tristes episodios de la historia de la humanidad.
Y es que mientras sigamos creyendo en ese falaz argumento de que como no tenemos la total evidencia, no debemos tomar medidas contra el cambio climático, nada cambiará. Es una situación terrible porque la sobreexplotación de bosques y mares, la contaminación y polución que producimos cada uno, el consumismo desacerbado del usar y tirar .... nos llevan irremediablemente a nuestra ruina porque todo es finito y limitado, pero sólo creemos todo vale, mientras que me valga a mi y el que venga detrás, que arree. Es una actitud reflejo de nuestro egoísmo: la esencia misma de nuestra "yoidad". En cristiano puro egoísmo y para la filosofía hinduísta la consecuencia de la ignorancia.
Tengo siempre presente el proverbio de los indios Sioux: " No heredamos la tierra de nuestros padres, la tenemos prestada de nuestros hijos ".
Y, nosotros, no somos ninguna excepción: en Nuestro Pueblo, no estamos tan lejos en el descuidado de nuestra tierra: un ejemplo en el Pleno de esta tarde.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/cumbre/pierde/tiempo/elpepusoc/20091217elpepisoc_4/Tes

