¿No se contesta a los escritos?: no se atiende a los vecinos.
Se trata de una segunda entrega, visto que nada ha cambiado en más de un año. El pasado hicimos referencia a los muchísimos escritos a los que no se les da ningún tipo de contestación. Además de grosero, se conculcan los derechos y no se atienden los pedimentos de los ciudadanos. Es un derecho del ciudadano recibir contestación de la administración y al no recibir ninguna ve como se pisotean sus derechos y se queda desvalido ante la prepotencia de quien la dirige.Es una forma de desnaturalizar la democracia.En lo que a mi concierne de todos los escritos dirigidos al Alcalde no me ha contestado a ninguno encontrándose por tanto entre los 6.125 escritos que no se han contestado en 2009. Poco que ver con sus promesas al pueblo.
Una vez más me ratifico en cuanto dije y en este caso fué en lo referido el pasado año con el artículo: Cuando no se contesta a los escritos, no se está atendiendo a los vecinos. Durante el año 2009 los datos de registro del Ayuntamiento fueron los siguientes:
- Registro de entrada: 8.511 escritos
- Registro de salida: 2.386 escritos
Una diferencia de 6.125 escritos entre entradas y salidas. En consecuencia la nada despreciable cantidad de más de 6.000 escritos se han quedado sin contestar y entre ellos las necesidades de una enorme cantidad de ciudadanos, perplejos ante tanta desidia y ¡ como no ! ante la monumental falta de respeto. Y es que se están conculcando los más elementales derechos de los ciudadanos. De una somera lectura del dictado de la ley del Régimen Jurídico de las Administraciones Publicas y del Procedimiento administrativo y de la Constitución Española cualquiera con un mínimo de sentido común, conoce de la obligación de la Administración de cumplir con el administrado y de dar contestación a sus escritos, alegaciones .... Se trata de una violación de los derechos más elementales y fundamentales del administrado.
Naturalmente que soy consciente de la dificultad de dar contestación en general a todos los que entran, pero ya planteamos algunas soluciones en nuestro anterior artículo del pasado año que, como siempre, cayeron en saco roto. La voluntad depende de los responsables.

